domingo, 9 de septiembre de 2007

Doble Placer



Sí, doble placer porque Ropa Histórica abre los domingos a la tarde, pero también, por si esto fuera poco, agregamos a pedido del público (y nos debemos a nuestro público, siempre tan fiel) la tarde de los sábados. Sí señora, sí señor, ahora pueden visitar nuestro local cualquier sábado o domingo de 16,30 a 21, llevar sus mascotas, prendas para dejar en consignación o trueque, libros, discos, revistas y demás. Como verán el rubro tiene cierta amplitud pero nuestra pasión siguen siendo las pilchas, y cabe aclarar que nos reservamos el derecho de admisión de lo que deseen ofrecer; igual, bien se sabe, la variedad enriquece...


Dos cositas más: aprovechen las ofertas de las prendas de invierno que están a-lu-ci-nan-tes y tengan bien en cuenta que este calor es un pseudo veranito, no se confíen, EL FRIO VA A VOLVER y pronto, ya saben que con esto del calentamiento global no se puede confiar en el clima y las estaciones. ¿Se imaginan cuando ya no haya invierno, ni verano, ni...? ¡Ahí no van a existir más las liquidaciones por cierre de temporada! Además del resto de las cosas, por supuesto.
La otra cosa es agradecer la onda que nos mandó por mail este talentoso muchacho de Chilecito, quien gentilmente nos ofreció sus servicios creativos. Ya estaremos charlando, querido...
Bien, eso fue todo por hoy. La foto es de Diane Arbus y llegó desde el ciberespacio. Abrazos ciberespaciales para todos, nos vemos el próximo fin de semana.


martes, 21 de agosto de 2007

Feliz, feliz cumpleaños

El pasado viernes 17 de agosto cumplió años nuestra estimada clienta, vecina y amiga, la chica punk que se volvió pink. Como no podía ser de otra manera, festejó a lo grande -"a lo grande"no alude a la edad, sino a lo despampanante del festejo, se entiende-. Desde Ropa Histórica aprovechamos para desearle, como cantaba Edith Piaf, la vie en rose, mucha merde y toda la mar en coche.

sábado, 4 de agosto de 2007

Adictos a la emoción

Como primerizas que somos, cuesta soltar la palabra propia y acudimos hoy al señor Henry Miller. Acá va un párrafo de uno de sus "Trópicos..." y díganme si a alguno de vosotros no os sienta como un desgarro visceral el leer esto, ya sea por estar viviéndolo o recordándolo: todos pasamos por esta alguna(s) vez(veces), la terrible sensación de descubrir, brusca o paulatinamente, que el topacio deslumbrante que teníamos al lado, la joya perfecta que iluminaba nuestras vidas, no era más que una bijouterie, bonita tal vez, pero una más, como un anillo seriado made in corea. Da angustia caer en la cuenta de que el esplendor que engalanaba al otro no era sino un préstamo de nuestra mirada.


"...Por efímero que sea el amor, ¿podemos decir que ha habido una pérdida? La única perdida posible (¡y qué bien lo sabe el amante auténtico!) es la falta de ese afecto imperecedero que la otra persona inspiraba. Qué día gris, deprimente, ominoso, aquel en que el amante comprende de pronto que ha dejado de estar poseído, que está curado, por así decir, de su gran amor. Cuando lo califica, aun inconscientemente, de locura. La sensación de alivio causada por ese despertar puede hacernos creer, con toda sinceridad, que hemos recuperado la libertad. ¡Pero a qué precio! ¡Qué libertad tan pobre! ¿Acaso no es una calamidad volver a mirar el mundo con la visión y cordura cotidianas? ¿Es que no es desgarrador verse rodeado de seres conocidos y vulgares? ¿Acaso no es aterrador pensar que debemos continuar, pero con piedras en el vientre y grava en la boca? ¿Descubrir cenizas, nada más que cenizas donde en tiempos hubo soles abrasadores, maravillas, glorias, maravillas y maravillas, y todo aquello creado espontáneamente como por arte de magia?Si hay algo que merezca el calificativo de milagroso, ¿no es el amor? ¿Qué otro poder, qué otra fuerza misteriosa existe que pueda infundir a la vida esplendor tan innegable?..."


Aplusos, aplausos. Pero ahora digo yo: sí, en principio el mecanismo de idealización hace que cualquier cosa que pudiera provocar un desencanto a la ilusión de que el otro es un ser casi sobrenatural, capaz de llenar nuestra vida, pasen a último plano. No es que no se vean los detalles molestos, simplemente qué pueden importar, si a cambio, amor mío, provocas un sol dentro de mí que arde como mil soles. La gloria en estado puro.


Sin embargo, no es ninguna novedad que esta es una ilusión con fecha de vencimiento, efímera, destinada a la disolución, por su propia naturaleza. No sé qué pensarán ahí, pero creo que este man no habla del amor, sino de una versión de éste altamente "producida", emperifollada cual adolescente en sábado a la noche: sí señores, el "enamoramiento". Y pienso que el baile viene a partir del cuando y el cómo se descorre el velo, y cómo aprender a vivir sin los fuegos artificiales y las sobredosis de endorfinas que nos suscitaba ésa/e que pasó de la categoría de musa, ninfa, adonis, a simple mortal, anillito coreano, o queridísimo ser humano. Hay gente como Henry, adicta al vértigo, a la arrolladora emoción del enamoramiento, y sentirse así es como estar en la cresta de la ola de la felicidad. Fantástico. Pero no poder tolerar el descenso de la ola, la sencillez de un instante, lo cotidiano en la vida... No, monsieur, les aseguro que no hay adicción más cara que ésa.

lunes, 30 de julio de 2007

Para comenzar Agosto

Siguiendo los sanos consejos de hechiceras y magos el 1° de agosto vamos a sahumar y pedirle a la Pachamama nuestros deseos para lo que queda del año.
La propuesta es hacer pedidos conjuntos, y que nos dejen los suyos.
Comienzo con el mio para romper el hielo:
Que el viaje que estoy preparando sea de pura diversión para mi chico y yo.
Ahora si, les toca el turno, quien comienza?

lunes, 23 de julio de 2007

Presentándonos en sociedad

Bienvenidas y bienvenidos a "Historias...", el blog de Ropa Histórica, un lugar donde podés aparecer cualquier domingo (porque por ahora, sólo abrimos los domingos, de 4 a 9) a curiosear y porqué no, comprar, prendas que van desde lo delicado a lo bizarro, pasando por una amplia gama estética, pero eso sí: cada pedazo de tela que seleccionamos, ya sea por diseño, estampado o lo que fuera, tiene absoluta personalidad. Cada prenda habla por sí misma y es única, primero porque, como lo indica el sentido de la palabra, no hay dos iguales, y segundo, porque ya tienen una historia, han pertenecido a alguien, han sido vividas y paseadas, admiradas y acariciadas...Hasta que por cuestiones del destino ese alguien decidió deshacerse de la dichosa prenda la cual, siguiendo un camino mágico y sinuoso, llegó a nuestras manos que amorosamente la colgaron de una percha para que vos te la lleves y continúes una historia que comenzó quién sabe dónde, en un cuando de hace años, décadas... No sabemos, pero precisamente es la ausencia de certezas la que nos permite imaginar.
Estamos en 9 de Julio 818, San Miguel de Tucumán, Tucumán, Argentina. Pasen a visitar, escuchar algo de música, mirar desfiles improvisados, desvestirse y volverse a vestir. Quedan invitados.